¿Qué pasa en la azotea?

2019/07/02

“¿Por qué hay una casa al revés en Libertador y Callao?”, “Una grúa y una casa dada vuelta: la imagen que alarmó a los automovilistas en Avenida Libertador”, “Causa impacto una divertida instalación”. Los medios de comunicación se hicieron eco rápidamente de la sorprendente instalación del recocido artista austríaco Erwin Wurm “House attack”, en la terraza del MARQ, que forma parte de la programación BIENALSUR 2019, la bienal que se realiza hasta noviembre en simultáneo en 43 ciudades de veinte países.

La obra consiste en una casa prefabricada literalmente dada vuelta, que simula estar a punto de caer, y requirió el trabajo de una grúa para poder ser instalada en la azotea del Museo de Arquitectura y Diseño "Julio Keselman", una postal atípica que atrajo a numerosos curiosos.

Justamente, la pieza de Wurm se inscribe en el eje curatorial “Arte y Espacio público” de BIENALSUR, que articula el espíritu disruptivo, de intervención y desconcierto de propuestas diversas, que contribuyen a quebrar la inercia cotidiana de quienes transitan día a día esos espacios.

 “La casa, aquella de techo a dos aguas, de planta sencilla, esa que solemos dibujar como prototipo de casa-hogar cuando somos niños, asume en esta instalación de Erwin Wurm un tono inquietante. Situada en la cima de un edificio, la casa pierde su eje, comienza a deslizarse y queda dada vuelta, como a punto de caer. La casa se convierte así en una amenaza, ataca. Esa serena construcción prototípica –representación del hogar, de la familia– se convierte en otra cosa y por tanto en una amenaza. Con ese gesto sencillo, tan sencillo en apariencia como aquel dibujo infantil, Wurm pone patas para arriba la sensación de estabilidad de quien se acerca al edificio y, con ella, la idea estable de familia, hogar, clase media, sociedad heternonormada, etcétera, para poner en tensión, con ironía y humor, todo lo preestablecido”, explica Dina Wechsler, directora artístico-académica de BIENALSUR.

Reconocido a nivel internacional por sus “esculturas” que plantean –con humor- relaciones inesperadas con los objetos cotidianos, Erwin Wurm (Austria, 1954) es uno de los 400 artistas que participan de BIENALSUR 2019, la bienal que organiza la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), hasta noviembre en 43 ciudades de 20 países.