Nicolás Herrera

Nicolás Herrera nació en Los Andes, un pueblo del norte de Ecuador ubicado en la provincia de El Carchi. Desde pequeño se vio influenciado por relatos de seres fantásticos y paisajes andinos que marcaron su imaginario visual. Su sensibilidad artística se despertó en la escuela al descubrir su habilidad para el dibujo a través de una obra de Chagall, lo que lo impulsó a explorar su propio lenguaje plástico. Su obra está impregnada de verdes intensos, tierras rojizas y símbolos mágicos que evocan la tradición, la fantasía y la memoria de su entorno natal. Herrera construye un universo donde lo moderno y lo ancestral conviven en equilibrio.