Pulso Tierra fue una acción de arte contemporáneo en el espacio público que activó la Avenida del Libertador, en El Calafate, como un museo urbano a cielo abierto. A través de intervenciones en las vidrieras de agencias de turismo, la propuesta desplazó la lógica comercial hacia un recorrido sensible, donde el arte interrumpió la experiencia cotidiana y habilitó nuevas lecturas del territorio.
En el marco del programa oficial de BIENALSUR 2025 y del proyecto Reconstruir memoria, la propuesta planteó un diálogo situado entre arte, paisaje y comunidad, explorando la noción de patrimonio como una construcción viva y en transformación.
Impulsado por el colectivo EntreMontañas (Rocío Aaset, Cecilia Caamanio Pagniez y Alejandra Martin), el proyecto se desarrolló de manera autogestionada mediante un proceso curatorial que articuló producción, mediación y trabajo en red con actores locales.
Pulso Tierra reunió a artistas que desarrollan sus prácticas en este territorio, cuyas obras —instalaciones y acciones visuales— abordaron la ecología, la memoria y la interdependencia entre cuerpo y paisaje, activando las vidrieras como dispositivos expositivos y espacios de resonancia colectiva.
Imagen: Ale Montiel, Habitar, 2020.