Propuestas en el KM 0 de BIENALSUR

23/06/2019

Exposición: Extranjero residente, selección de obras de la colección Marin Karmitz

Artistas: Karin Berger (AUT), Christian Boltanski (FRA), Beatriz González (COL) y Annette Messager (FRA), Michael Ackerman (ISR), Dieter Appelt (DEU), Carolle Bénitah (FRA/MAR), Gao Bo (CHN), Antoine D’Agata (FRA), Gérard Fromanger (FRA), David Goldblatt (ZAF), Beatriz González (Col), Lewis Hine (USA), Françoise Janicot (FRA), Abbas Kiarostami (IRN), Anna Kutera (POL), Annette Messager (FRA), Moï Ver (LTU/ISR), Philong Sovan (KHM), Mak Remissa (KHM), Ceija Stojka (AUT), Christer Strömholm (SWE), Virgilio Viéitez (ESP), Roman Vishniac (RUS).

Curaduría: Paula Aisemberg (ARG)

Para esta exposición especialmente pensada para el MUNTREF Sede Hotel de Inmigrantes, Marin Karmitz, eligió alrededor de 100 obras de entre las 1500 que conforman su colección. Las piezas escogidas interrogan nuestro modo de estar en el mundo y resuenan con la historia del edificio que las aloja y que recibió, a comienzos del siglo XX, a miles de inmigrantes que llegaban en busca de un futuro mejor.

Esta colección, formada pacientemente por Marin Karmitz durante treinta años, es la última realización de este francés nacido en Rumania, que llegó a Francia a los 9 años y que es conocido por los cinéfilos de todo el mundo por las películas que produjo y por las salas de cine MK2 que transformaron los barrios de París.

Inició su carrera como cineasta y es en esta clave que imaginó el modo de presentación de las obras. Como toda colección, se configura como un posible autorretrato del coleccionista. Cada obra informa sobre algún aspecto de sus intereses.

En la exposición se cruzan varias historias y su recorrido revela las elecciones del coleccionista: los artistas que lo conmovieron, como Lewis Hine o Roman Vishniac; la constitución paciente de conjuntos coherentes de un mismo artista, ya sea un fotógrafo como Christer Strömholm o una artista plástica como Ceija Stojka; y el permanente diálogo instaurado con algunos de ellos, como el caso de Annette Messager, con quien mantiene una gran amistad.

Las obras elegidas evocan también una época (el siglo XX y sus tragedias), lugares, medios (fotografía, pintura, dibujo, video y varias instalaciones de gran porte, como las de Christian Boltanski o Abbas Kiarostami) entre los que domina el blanco y negro. 

Definitivamente personal, comprometida, exigente, esta colección que se expone por primera vez en América Latina permitirá revelar una mirada especialmente significativa sobre la historia reciente a través de obras de intensa resonancia.


Exposición: Pistoletto Buenos Aires

Artista: Michelangelo Pistoletto (ITA)

Uno de los fundadores del arte povera y figura seminal en la participación del arte en la vida política y social, Michelangelo Pistoletto lleva 60 años desarrollando performances, esculturas, obras de espejo e intervenciones. Su Demopráctica, es una teoría sobre la necesidad de reinventar la democracia, la religión, el arte y la ciencia para poder responder a los desafíos del mundo moderno. Con una simplicidad sorprendente, Pistoletto sintetiza complejos modelos filosóficos en poderosas formas que interactúan con el espectador de manera inmersiva; y a los 85 años, aún infunde aires de frescura en el círculo vicioso del mundo del arte contemporáneo. Junto a una iniciativa única para encarnar su cuerpo de obras en varios lugares en la Ciudad de Buenos Aires, se organizarán foros, performances y debates en torno a la necesidad de fomentar determinadas prácticas sociales (Marcello Dantas).


Instalación: Valija de 1948

Artista: Mohamed Arjedal (MAR)


Instalación/Acción: Puede que esta vez sea diferente

Artista: Martha Rosler (USA)

Puede que esta vez sea diferente, el primer proyecto que la artista norteamericana Martha Rosler desarrolla en Argentina, se propone crear una biblioteca sobre arte y feminismo en castellano. Con la colaboración de la Red Interdisciplinaria de Estudios de Género y el Centro Interdisciplinario de Estudios y Políticas de Género de la UNTREF, y a través de la donación, compra y préstamo de libros, el proyecto supone reunir y catalogar alrededor de dos mil títulos que den cuenta, acompañen e intervengan en la intensa discusión feminista y sobre feminismo que viene dándose en los últimos años en Buenos Aires. 

Pensada como una biblioteca doméstica, de fácil acceso y sin necesidad de intermediarios para su consulta, el espacio de estudio reúne además piezas históricas realizadas por Rosler que construyen una breve antología del trabajo que la artista viene desarrollando desde la década del 60 y con el cual ha definido una intensa voz pública que debate y se vincula con tópicos como el belicismo norteamericano y sus consecuencias, la representación de las mujeres en los medios de comunicación, procesos urbanos como la gentrificación y el rol que los artistas y la clase intelectual cumplen dentro de ellos. Al cierre de la exposición, la biblioteca permanecerá como acervo en la Universidad, y podrá ser consultada por el público


Exposición: Exodus Library

Artista: Hassan Bourkia (MAR)

Las bibliotecas y los archivos son silenciosos almacenes de historias, secretos y presencias enigmáticas (o no tanto), pero siempre abren preguntas que orientan la posibilidad de descifrar las claves que los organizan. Estas claves quizás permitan develar los procesos de pensamiento y el horizonte cultural de quien construyó esa biblioteca o aquel archivo. Sirviéndose de la singularidad de estos dispositivos –capaces de reunir colecciones de libros, papeles, fotos y objetos diversos– Hassan Bourkia construye sus propias bibliotecas, inventa archivos dispuestos a evocar, en cada instalación, una dimensión particular. Exodus es una de estas bibliotecas, pensada como sitio específico especialmente para el Hotel de Inmigrantes: alude en su configuración no solo a los tránsitos o migraciones sino al movimiento de poblaciones enteras. Éxodo remite al relato bíblico tanto como a las marchas forzadas de poblaciones en distintos momentos de la historia, como la del pueblo jujeño en tiempos de las luchas por la independencia retirándose como respuesta ante el avance del ejército realista, la de los republicanos saliendo de España al término de la Guerra Civil o la del pueblo sirio en la actualidad, entre tantas otras. Esta instalación coloca en el km 0, sitio de arribo de millones de personas a la Argentina, un proyecto con una dimensión que atraviesa, en sus posibles referencias, distintos tiempos y espacios.


Intervención: Desde el otro lado

Artista: Pablo Reinoso (ARG/FRA)

Llegada/partida, entrada/salida, adentro/afuera son pares polares de conceptos que aluden parcamente a una de las condiciones de la experiencia vital contemporánea: la de los desplazamientos dados por los distintos tipos de viajes, migraciones, exilios. Desplazamientos que son actuales pero que también están inscriptos en la memoria de la humanidad cuya historia puede narrarse dentro de la lógica de estos movimientos de gente, ideas, obras, acciones…

Una chimenea inactiva –vestigio de la arquitectura industrial de la modernidad en un puerto desnaturalizado de sus funciones originales, en una ciudad fundada en los ricos intercambios, como lo fue Buenos Aires– y la fachada al río del antiguo Hotel de Inmigrantes son el disparador de este trabajo de Pablo Reinoso, que sitúa una instalación que solo vemos “desde el otro lado”. La paradoja de esta condición de límite y frontera emerge de este sitio que asume, aquí, un lugar poético, metafórico. Un conjunto de troncos de distintos orígenes enlazados que tratan de alcanzar inciertamente un destino.

Este trabajo está implicado en dos materiales centrales: la madera y el metal. La madera, con su presencia contundente y reconocible de tronco de árbol; el metal, en su potencia de enlace, conexión, agarre. La madera-árbol recuerda a su vez la tensión de una vida en peligro, de la naturaleza amenazada, y se hace cuerpo de aquellos migrantes de ayer y hoy cuyas historias se vieron atravesadas por la necesidad de encontrar un lugar desplazándose, buscándose en otro sitio, constituyéndose en la otredad de lo ajeno. 

La obra de Pablo Reinoso se construye, justamente, en el marco de estas tensiones, de la ambigüedad de sentido, para exhibirse en un espacio real –uno de los diques abandonados de Puerto Madero– ante un público singular de variados orígenes a quien invita a detenerse ante este movimiento en suspensión que reorganiza el paisaje, demora el paso e interpela, abriendo preguntas sobre la condición de un presente impreso en la movilidad y la incerteza.

Así, el proyecto de Pablo Reinoso se ubica poéticamente en la búsqueda de incluir otras perspectivas que den paso a una mirada del otro con él, que permitan avanzar hacia la conformación de un humanismo contemporáneo.


Exposición: Inmediatamente después y poco antes de. 25 años Berlín-Buenos Aires

Artistas: Eduardo Basualdo (ARG), Edith Dekyndt (DEU), Gabriela Golder (ARG) y Marcel Odenbach (DEU)

Con motivo del 25⁰ aniversario de la alianza entre Berlín y Buenos Aires, y en el contexto de BIENALSUR, esta exposición explora espacios de experiencia paralelos a ambos lados del Atlántico. Se presentan cuatro posiciones artísticas de ambas ciudades que cuestionan la relación entre la experiencia subjetiva y la colectiva y la manera en las que son transmitidas. Las obras seleccionadas resaltan fracturas históricas, económicas y biográficas que moldean la identidad cultural de manera individual. La obra Beweis zu nichts (Prueba de nada), de Marcel Odenbach (n. 1953), alumbra la turbulenta historia del monumento conmemorativo del campo de concentración de Buchenwald y su ideologizada cultura del recuerdo. Gabriela Golder (n. 1971), en su obra Del otro lado, se sirve de historias personales de refugiados y de migrantes para crear un espacio imaginario que establece un vínculo directo entre el pasado y el presente, entre el Hotel de Inmigrantes y los países de origen de los emigrados. Tanto la obra They Shoot Horses Part 2 (¿Acaso no matan a los caballos? Parte 2), de Edith Dekyndt (n. 1960), como la monumental escultura “Madre del Río” de Eduardo Basualdo (n. 1977) evocan imágenes silenciosas que hacen perceptible lo esquivo e inexpresable.

El título de la exposición cita deliberadamente la novela homónima Direkt danach und kurz davor, de Frank Witzel, sobre el silencio de la generación de postguerra en Alemania (Heike van den Valentyn). La muestra cuenta con el apoyo de la Cancillería del Senado de Berlín, la Embajada de la República Federal de Alemania Buenos Aires, el Goethe-Institut Buenos Aires y el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.


Instalación: Good apples/Bad apples (un documento monumento)

Artista: Rosângela Rennó (BRA)

El proyecto “documento-monumento” de Rosângela Rennó toma como punto de partida un extenso conjunto de fotografías bajadas de internet: una singular colección de monumentos de Vladimir Lenin, destruidos o no, de distintas épocas, que formaron parte de una de las marcas de identidad de las repúblicas socialistas soviéticas y que constituyeron uno de los símbolos de la revolución llevada a cabo a partir de 1917.

La fotografía como artefacto cultural no solo habla de lo que muestra sino que también alberga su propia historia. A partir de la observación de estas fotos como testigos indiciarios de un proceso histórico, Rennó se pregunta por el modo en que los monumentos pueden ser transformados en souvenirs. Al ser identificados como símbolo del comunismo, estos monumentos fueron destruidos y sus restos aún permanecen en aquellos países que formaron parte de la Unión Soviética; pero también se registran otros situados en otros puntos del planeta. 

Este curioso conjunto de fotografías, organizadas en álbumes plegados a manera de acordeón, como aquellos antiguos álbumes de postales que se vendían como souvenir de ciudades emblemáticas o sitios históricos, son una invitación a que el público las recorra y con ellas recorra posibles memorias de un modo de conmemorar. El público podrá decidir, según sus propias perspectivas, cuál de estos monumentos es “good” y cuál “bad apple”, o sea, cuál de ellos permanece y cuál ha sido destruido, pero también podrá definir qué otros usos o significaciones se le podrían asignar. La artista les agrega a estas imágenes inscripciones manuscritas que contribuyen en estas resignificaciones de sentidos, en esta tensión que la instalación propone entre documento y monumento, entre pasado y presente, entre sentidos instituidos y sentidos nuevos, reimaginados.