Una obra de arte de intenso vínculo con la naturaleza

16/01/2019

Reconocido como el primer artista en enviar un bonsai al espacio, el japonés Azuma Makoto presentará en BIENALSUR 2019 el registro de sus esculturas botánicas, una serie de creaciones realizadas con flores y plantas de impactante belleza, que evidencian un intenso vínculo con la naturaleza, el paisaje y la biodiversidad.

En su trabajo, Makoto investiga el ciclo vital de las flores desde el momento de su siembra hasta su descomposición, retomando la tradición del ikebana, lo que lo convirtió en un pionero del arte floral y lo llevó a adquirir popularidad a nivel internacional. 

“Las flores nos invitan a recordar el vínculo que tenemos con la vida”, suele decir este artista nacido en 1976, que ha realizado instalaciones florales para vidrieras de casas de moda y para importantes desfiles, de Fendi, Dior o Hermes, entre otros.

En una iniciativa realizada en conjunto con una base aeroespacial de Sacramento, Estados Unidos, Makoto se convirtió en 2014 en el primer artista en mandar un bonsái al espacio y realizar el registro fotográfico, lo que permitió obtener imágenes impresionantes del mini árbol suspendido en la estratosfera.

En 2018, el equipo de BIENALSUR viajó junto al japonés a las Salinas Grandes (Jujuy) donde instaló sus esculturas florales en el paisaje blanco y desértico del norte argentino, creando imágenes de impactante belleza. Okinawa (Japón) también fue escenario de sus obras, donde un equipo de producción de video de UNTREF (Universidad Nacional de Tres de Febrero) fue invitado por el artista para el registro de la realización de una de sus esculturas florales.

El resultado de esta producción formará parte de la bienal 2019, de junio a octubre, en el Muntref-Centro de Arte y Naturaleza, museo abocado a las obras de arte ligadas a la naturaleza y el medio ambiente, que funciona en el ex zoológico de la ciudad, futuro Ecoparque.