Naturaleza viva en MUNTREF

10-11-2017
Naturaleza viva y Maquinaciones son las nuevas muestras de BIENALSUR que ponen en diálogo producciones de artes visuales de distintos países de Latinoamérica.

Desde la semana pasada se puede visitar en el MUNTREF Museo de Artes Visuales, Naturaleza viva, una muestra que pone en escena diversos problemas relacionados con el medio ambiente, el cambio climático y la extinción de la biodiversidad desde las artes electrónicas. La obra, curada por Mariela Yeregui y Nara Cristina Santos, es una iniciativa de la UNTREF y la Universidad Federal de Santa María (UFSM) y reúne trabajos de artistas desde perspectivas diferentes.

En la dinámica de vidas artificiales, los seres sintéticos asumen comportamientos que emulan a los de naturaleza, recuperan sus materialidades o, simple y rotundamente, ponen en crisis miradas celebratorias de la tecnología.

Los trabajos en esta muestra adoptan formas distintivas, privilegiando la propia autonomía de las partes en el marco de un todo integrado, donde cada una de las entidades es de naturaleza diversa pero en relación de paridad (hombres, plantas, dispositivos, etc.). Sobre todo, delinean otros puntos de vista en relación al contexto, superando la exterioridad de la mirada humanocéntrica para plantear un "estar-siendo", en términos de Rodolfo Kusch: un estar situado en la indeterminación, una humanidad dinámica en un acontecer empírico y particular.

Uno de los artistas de esta obra es Eduardo Kac, quien abrió una de las vanguardias más polémicas en el campo de las artes, el bioarte. En sus obras explora la fluidez de la posición del sujeto en el mundo postdigital, cuestionando la evolución, la memoria y hasta la condición de la creación.

Por otra parte, BIENALSUR llega a Guayaquil este viernes con la inauguración de Maquinaciones, una propuesta que pone en diálogo producciones en artes visuales de Latinoamérica.

Bajo el eje curatorial Colección de colecciones, la muestra está integrada por más de 30 obras provenientes de los fondos patrimoniales de los museos Castagnino+Macro (Rosario, Argentina) y MAAC (Guayaquil, Ecuador).

La exposición montada sobre la selección de piezas de ambos acervos -formados con perfiles y objetivos diferentes- develan diálogos existentes y dan cuenta, fundamentalmente, de los puntos de encuentro de lenguajes y de problemáticas abordadas por los artistas en los discursos plásticos modernos y contemporáneos.

Fijas o móviles, las piezas de esta “máquina” revelan un modo de pensar tiempos, coyunturas y dilemas. Maquinaciones implica, por otra parte, poner en práctica una serie de acciones que habilitan los alcances de los recursos tecnológicos de la contemporaneidad. De este modo se reorganizan las formas de acceso a los bienes culturales y las vías de comunicación y transferencia que permiten seguir pensando la construcción de un imaginario compartido.

Esta muestra colectiva curada por los argentinos Marina Aguerre y Fernando Farina cruza la Colección MAAC con piezas de los ecuatorianos Mauricio Bueno, Silvia Villací, Enrique Tábara, Shann Miller, Benedetto, Oswaldo Moreno, La Artefactoría, Xavier Patiño, Luis Molinari, del brasileño Antonio Enrique Amaral, del chileno Roberto Matta, del colombiano Pedro Alcántara, del francés Colette Portal, de los argentinos César Paternosto, Julio Le Parc, Matilde Marín y Alejandro Puente; con la Colección MACRO con obras de los artistas argentinos Carolina Andreetti, León Ferrari, Tamara Stuby, Andrea Ostera, Ana Gallardo, Gustavo Romano, Gabriel Valansi, Santiago Porter, Juan Carlos Romero, Graciela Sacco, Marcelo Brodsky, Mónica Van Asperen, Gabiel Baggio, Andrés Sobrino, Raúl D'Amelio, Laura Glusman, Andrea Juan, Res, Liliana Porter, Pablo Siquier, Marcelo Villegas, Leticia El Halli Obeid y Sebastiano Mauri.